A partir de este 8 de abril opera la instalación número 11.
Continúa extendiéndose la red de fomento a la lectura.
A partir de este martes, 8 de abril, en la cabecera
municipal se contará con un nuevo paralibros, con lo cual el Gobierno del
Estado, a través de la Secretaría de Cultura continúa realizando labores para
el fomento de la lectura en todas las regiones del Estado.
En el Estado de San Luis Potosí existen actualmente
10 paralibros, localizados en los municipios de Real de Catorce, Matehuala,
Moctezuma, Mexquitic de Carmona, Soledad de Graciano Sánchez, Rioverde, Ciudad
Valles, Tamuín, así como dos más en la ciudad de San Luis Potosí, uno de ellos
en el parque Juan H. Sánchez, y otro en el parque Tangamanga I.
Con la inauguración del Paralibros en San Nicolás
Tolentino, la rede de promoción a la lectura se sigue extendiendo, y para ello
se cuenta en esa localidad con un acervo bibliográfico de aproximadamente 300
libros de los más variados temas para la consulta y el disfrute gratuito de los
habitantes de San Nicolás y localidades cercanas.
La operación de este nuevo paralibros, en el Jardín
Cuauhtémoc de San Nicolás, correrá a cargo de la Presidencia Municipal, a donde
podrán acudir todos los interesados para
conocer sus horarios y sus servicios.
La instalación de este tipo de módulos de promoción
a la lectura corre a cargo de la Dirección de Publicaciones y Literatura de la
Secretaría de Cultura, a través del Programa
Nacional de Salas de Lectura (CONACULTA), y en ellos se realizan diversas
actividades durante todo el año, a través de la c creación de salas de lectura.
Una Sala de Lectura es un espacio donde cualquiera,
a cualquier hora, puede sentarse con un libro y aventurarse por los universos
que encierran las palabras contenidas en las páginas de un libro, por lo cual Conaculta
busca llevar libros a todos los rincones del país, y actualmente a todo lo
largo y ancho de la República Mexicana sesionan, de manera activa, más de 3 mil
500 Salas.
La forma en que sesiona y opera una Sala de Lectura
es muy sencilla. Lo más importante es que haya un voluntario o voluntaria que
quiera compartir libros y conversaciones con los integrantes de su comunidad.
Luego se requiere un espacio físico. No importa mucho el tamaño. Puede ser lo
mismo un salón de belleza, la sala de una casa, una panadería, un parque;
cualquier sitio donde pueda reunirse un grupo de personas de cualquier edad a
leer, conversar, debatir y compartir todo aquello que descubran a través de sus
lecturas o las lecturas de otros, de manera que las Salas de Lectura son espacios
totalmente gratuitos.
Por lo que se refiere a los paralibros, éstos se
conformados por estructuras semejantes a una parada de autobús y se instalan en
parques, plazas y otros espacios públicos. Al igual que las Salas de Lectura,
los Paralibros ofrecen una colección básica constituida por 365 libros, al
menos uno distinto para cada día del año, y en esos sitios se ofrece la
asesoría de un mediador y préstamo a domicilio de los libros en horarios y días
fijos que los vecinos y transeúntes conocen.
Los Paralibros surgieron por iniciativa de la
Dirección General de Publicaciones (DGP) del Conaculta, a través de su
Dirección General Adjunta de Fomento de la Lectura y el Libro, como un fruto
más de la trayectoria del Programa Nacional Salas de Lectura (PNSL) en la
formación de mediadores de lectura y el establecimiento de espacios de lectura
en lugares no convencionales o de difícil acceso.

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